Armar los anexos sin que sean un cajón de sastre
Decidí qué va en anexos y qué en el cuerpo del documento, y ordenalos de forma que alguien los pueda consultar.
Documentos, planillas, procesos y gestión interna.
9 usos
Decidí qué va en anexos y qué en el cuerpo del documento, y ordenalos de forma que alguien los pueda consultar.
Escribí el resumen o abstract respetando un límite estricto de palabras, sin que quede ni telegráfico ni vacío.
Armá una bitácora del proyecto que sirva como anexo del documento y como prueba del trabajo real de cada integrante.
Una revisión final sistemática de todo lo que suele fallar: numeración, referencias cruzadas, índice y datos.
Con el documento ya escrito, generá una introducción que anticipe de verdad y una conclusión que no repita.
Detectá las inconsistencias de un documento escrito entre varios y unificá persona, tiempo verbal y vocabulario.
Convertí tu lista desordenada de fuentes en citas y referencias con el formato exacto que te piden.
Definí la estructura completa de capítulos y secciones con lo que va en cada uno, para escribir sin perderte.
Traducí las normas de formato del documento maestro en una lista concreta que se pueda tildar antes de entregar.